En el marco del proyecto Girls Empowerment Club (Club de Empoderamiento de las Niñas) que tiene como objetivo promover el acceso a la escuela para las niñas, se ha celebrado en la Escuela Secundaria Charles Lwanga en Balaka, Malawi, una reunión con el representante del Distrito de Balaka, Emmanuel Bambe, quien ha apelado a una acción conjunta del Gobierno y la sociedad civil para reducir la deserción escolar

Bambe expresó su preocupación por número creciente de niñas que abandonan la escuela en el distrito, a pesar de los esfuerzos realizados. Manifestó que «es necesario que el gobierno y otros actores interesados se unan para hacer frente a los desafíos que impiden a los niños de continuar con su educación».

La reunión se desarrolló al final de un curso de formación organizado por los Hermanos Maristas de Malawi y los representantes del Girls Empowerment Club. El objetivo principal de la capacitación fue orientar y capacitar al Club y a los miembros de su comité ejecutivo sobre cómo desarrollar este tipo de espacios de manera sostenible, en modo tal que puedan desempeñar un papel primordial en el empoderamiento de jóvenes mujeres y niñas para liderar el cambio.

El proyecto Girls Empowerment Club, que se ha implementado en cooperación con FMSI y ha recibido el apoyo de la organización Misean Cara, se sustenta en el rol de las propias niñas y jóvenes en la promoción de la asistencia escolar de sus congéneres y en el cambio de mentalidad dentro de sus propias comunidades con respecto a la importancia de su educación.

Bambe en su discurso confirmó la importancia de la iniciativa: «Hay un número considerable de niñas y niños que abandonan la escuela anualmente debido a la pobreza en sus familias. De hecho, algunos datos indican que registramos el mayor número de deserciones en el país», dijo. «En este contexto, me gustaría dar las gracias a los hermanos maristas por haber llegado con esta iniciativa que tiene como objetivo abordar algunos de los desafíos que estos niños están enfrentando. Como Consejo, nos comprometemos a trabajar con ellos para garantizar que el número de niños y niñas que abandonan la escuela se reduzca significativamente».

Actualmente, el Girls Empowerment Club lleva a cabo varias actividades que involucran a los estudiantes de la escuela como reuniones sobre temas particulares de interés, campañas de sensibilización, acciones para llevar de regreso a la escuela a las niñas que la han abandonado debido a embarazos precoces, y capacitaciones en técnicas empresariales para que las niñas puedan desarrollar actividades para pagar sus cuotas escolares.

Maggie Gundo, la coordinadora del proyecto, y Esther Khwisa, la presidenta del Girls Empowerment Club, confirman que en poco tiempo el Club cuenta con 75 miembros y, entre ellos, algunos niños.

La iniciativa del Club forma parte del programa más amplio New Horizons for a transformative education model (Nuevos Horizontes para un modelo educativo transformador), que tiene como objetivo promover el acceso a una educación de calidad para los niños, niñas y jóvenes en una difícil situación socioeconómica.

Como se dice habitualmente para enfatizar el impacto que el acceso de las niñas a la educación puede tener para toda la sociedad: «Educar a una niña es educar a todo un pueblo». Para ello, como dice el Hno. Francis Jumbe, coordinador de New Horizons, «como hermanos maristas, estamos interesados en ver a todas las niñas recibir educación de calidad y avanzar en sus vidas».

 

Artículo completo: https://www.nyasatimes.com/balaka-dc-laments-escalating-school-dropouts-child-pregnancies/

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The Institute of the Marist Brothers (FMS: Fratres Maristae a Scholis), founded in France in 1817 by St. Marcellin Champagnat, is the second largest congregation of Brothers in the Catholic Church.  

An encounter with a dying young man, Jean-Baptiste Montagne, who knew nothing of his faith and was barely able to read, proved to be the defining moment for Marcellin Champagnat.  Soon after the boy’s death, St. Marcellin put into motion his vision.  “We need brothers,” he said, who will give their lives in the service of children and young people, especially those most in need and neglected by society.  

Champagnat, a man of great faith and trust in God’s providence, dedicated his early followers to Mary, sending them among young people, especially those least favored, to «make Jesus known and loved.»  The initial focus of his work was to provide education for children in rural, areas since this was a pressing need at the time, and provided an opportunity for their faith development.  

Today the community numbers about 3,000 members.  They are joined by a network of nearly 40,000 lay people and reach over 700,000 children and young people in 80 countries.  You will find this Marist network working in schools and universities, pastoral and social centers, youth movements and youth programs and wherever they find young people most in need.

El Instituto de los Hermanos Maristas (FMS: Fratres Maristae a Scholis), fundado en Francia en 1817 por San Marcelino Champagnat, es la segunda congregación de hermanos más numerosa de la Iglesia Católica.

Un encuentro con un joven moribundo, Jean-Baptiste Montagne, que no sabía nada acerca de su fe y que era apenas capaz de leer, se reveló como el momento decisivo para Marcelino Champagnat. Inmediatamente después de la muerte del niño, San Marcelino puso en práctica su visión. “Necesitamos hermanos”, dijo, que den sus vidas al servicio de los niños y jóvenes, especialmente los más necesitados y olvidados por la sociedad.

Champagnat, un hombre de gran fe y confianza en la providencia de Dios, consagró sus primeros seguidores a María, enviándoles entre los jóvenes, especialmente los más desfavorecidos para “dar a conocer a Jesús y hacerlo amar”. El primer objetivo de su trabajo fue ofrecer una educación a los niños de las zonas rurales, porque era una necesidad urgente en aquel tiempo, ofreciéndoles así una oportunidad para crecer en la fe.

En la actualidad los miembros de la congregación son unos 3.000. Junto a ellos trabaja una red de unos 40.000 laicos que atienden a más de 700.000 niños y jóvenes en 80 países. Esta red marista trabaja en colegios y universidades, centros sociales y  pastorales, movimientos juveniles y programas de formación para la juventud y en cualquier lugar en el que encuentren jóvenes necesitados.

Congregazione dei Fratelli Maristi (FMS: Fratres Maristae a Scholis) fu fondata in Francia nel 1817 da S. Marcellino Champagnat ed è oggi la seconda congregazione maschile (di fratelli) della Chiesa per numero di professi.
L’incontro con Jean-Baptiste Montagne, un giovane di 17 anni in punto di morte, analfabeta e senza formazione religiosa, fu un momento cruciale per Marcellino Champagnat. Poco dopo la morte del giovane, egli volle dare seguito ad un’idea che gli era balenata in seminario. “Abbiamo bisogno di fratelli”, disse, “che diano la loro vita per il servizio ai bambini e ai giovani, specialmente quelli più bisognosi e dimenticati dalla società”.
Champagnat, un uomo di grande fede e fiducia nella Provvidenza divina, consacrò i suoi primi seguaci a Maria e li mandò tra i giovani, specialmente i più emarginati, per “far conoscere ed amare Gesú”. Fin dall’inizio la sua missione fu incentrata su bambini n età scolare delle zone rurali, poiché l’istruzione era una necessità urgente al tempo e poiché rappresentava una formidabile opportunità di evangelizzazione.
Oggi la Congregazione annovera circa 3.000 religiosi affiancati da quasi 40.000 laici; insieme essi assistono più di 700.000 bambini e giovani in 80 paesi del mondo.
I Maristi, religiosi e laici, prestano la loro opera in scuole e università, centri pastorali e sociali, movimenti e programmi giovanili e ovunque ci siano bambini e giovani bisognosi da assistere
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