• Categoría de la entrada:FMSI
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Tras tres años de trabajo conjunto, termina este 2019 la primera parte del acuerdo entre FMSI, la Pontificia Universidad Católica de Paraná (PUCPR) y el órgano especializado en la infancia de la Organización de Estados Americanos (OEA), que tiene como objetivo luchar contra la violencia infantil.

Uno de los propósitos de este proyecto, que nace en 2016, es investigar las experiencias de erradicación de la violencia contra la niñez en América Latina. En este marco, en el 2017, la Profesora Ana María Eyng (PUCPR) visitó seis programas que trabajan con la niñez vulnerada en Brasil, México, Guatemala y Chile. Entrevistó a más 300 niños, niñas, adolescentes, padres, madres y profesionales involucrados. De los 6 programas analizados, dos conciernen a los Maristas:

  • Convivir Marista: ubicado en la ciudad de São Paulo, Brasil.
  • Tregua – Programa Comunitario Marista: iniciativa impulsada por la Fundación Marista por la Solidaridad (GESTA) en Chile.

Los primeros resultados de la investigación – que identifican algunos factores de riesgo infantil – fueron presentados durante la Asamblea de la Red Marista Internacional de Instituciones de Educación Superior en Lima, Perú, que se llevó a cabo del 1 al 6 de abril.

Con el objetivo de que los niños, niñas y adolescentes también estén informados sobre el tema, además de los resúmenes ejecutivos traducidos al portugués, inglés y español, también está a disposición una versión amigable, que fue elaborada junto con los estudiantes del Colegio Marista Santa María (Montevideo, Uruguay).

La lucha contra la violencia es un tema clave para el Instituto Marista desde su origen. La intuición fundacional de Marcelino Champagnat surgió a partir del impacto que generó en él el castigo corporal de su profesor, en una escuela rural de Francia, a comienzos del siglo XIX. Hasta el final de su vida, el Padre Champagnat inculcó en los educadores maristas la importancia de erradicar el maltrato físico y psicológico en las escuelas.

Deja una respuesta