La realidad emergente de la movilidad humana en Colombia, debido al desplazamiento forzado de migrantes venezolanos, ha fomentado la concentración de esta población en zonas céntricas de Bogotá, incluido el distrito de Santa Fe, que enfrenta una difícil situación socioeconómica exacerbada no solo por la pandemia del COVID-19, sino también porque es uno de los distritos con mayor porcentaje de población migrante venezolana. La compleja situación social, económica y política que enfrenta Venezuela desde hace varios años ha provocado una crisis humanitaria sin precedentes, que ha llevado a más de tres millones de personas, a huir del país convirtiéndolo en el mayor desplazamiento humano de la historia reciente de la región. Según el proceso de análisis llevado a cabo por los Hermanos Maristas de Colombia, en colaboración con otras partes interesadas, se han descubierto altas tasas de desnutrición y enfermedad y bajos niveles de escolaridad. Hogares de migrantes forzados de

Venezuela no puede proporcionar acceso al sistema educativo local para sus hijos. Para los migrantes de corta duración (12 meses), el porcentaje de niños sin escolarizar es cercano al 39%, en comparación con el 14% entre la población local. La asistencia parece mejorar a mediano plazo, sin embargo, los migrantes en este sector reportan una tasa del 28% de niños no matriculados. La proporción de ninis entre 15 y 24 años es del 42%. Santa Fe es la tercera área más grande en términos de población migrante en la ciudad de Bogotá. Según el Plan de Desarrollo Económico, Social, Ambiental y de Obras Públicas para la localidad de Santa Fe 2021-2024, la localidad enfrenta una difícil situación socioeconómica, que se ha agravado debido a la pandemia del COVID-19 y al alto porcentaje de familias en el contexto de movilidad (migrantes, refugiados, desplazados internos), ya que es

entre las localidades con mayor porcentaje de población migrante. Los problemas sociales, como el elevado consumo de alcohol y sustancias psicoactivas, el elevado número de mujeres prostituidas y sin hogar, la deserción escolar, el trabajo infantil y juvenil son particularmente frecuentes: los niños, los adolescentes, las mujeres y los ancianos son la población más vulnerable de la localidad. Según el Plan de Desarrollo Local 2021-2024, existe una alta incidencia de violencia, discriminación y barreras en el acceso a bienes, servicios y oportunidades de empleo para las mujeres, lo que lleva a un aumento de la población prostituida. Sobre la base de los testimonios y encuestas realizadas a un grupo de mujeres en el contexto de violencia (prostitutas, víctimas de violencia, mujeres desplazadas, migrantes, refugiadas), enfocadas en uno de los sectores más vulnerables de la localidad de Santa Fe (zona de tolerancia), y teniendo en cuenta los datos proporcionados por los profesionales de la casa El Refugio de la Fundación EUDES y la Comunidad de las Hermanas de la Presentación,  se puede afirmar que: 7 de cada 10 mujeres en el sector son migrantes venezolanas, en promedio tienen 2 o 3 menores confiados entre las edades de 4 y 13 años, no tienen espacios seguros y acogedores para el tiempo libre de sus hijos, sus hijos tienen dificultades para adaptarse a la escuela debido a las diferencias culturales y las barreras que dificultan la integración y que luego conducen a la deserción escolar. 

Objetivo del proyecto:

El proyecto tiene como objetivo ofrecer un entorno de juego seguro y amigable para los niños de 5 a 13 años pertenecientes a las familias migrantes forzadas de Venezuela y a los migrantes internos que viven en los asentamientos pobres de Santa Fe, Bogotá. Todas las actividades del Proyecto tienen el propósito de mitigar la violación de los derechos del niño, como la mendicidad infantil, el trabajo infantil informal en la calle, su reclutamiento por bandas delictivas y la explotación sexual de niños y jóvenes. Las familias migrantes venezolanas y los desplazados internos carecen de medios económicos suficientes para sus necesidades y la asistencia del gobierno es limitada. Por esta razón, el proyecto busca ofrecer un espacio saludable, seguro y de fácil acceso en Santa Fe, cubriendo las necesidades básicas para el crecimiento y desarrollo de los beneficiarios. El proyecto comenzará con 50 niños beneficiarios (25 niñas y 25 niños) para aumentar el número en los próximos años. Los beneficiarios son migrantes venezolanos y niños desplazados internos. Asistirán al Programa de lunes a viernes: 25 de ellos durante la mañana y los 25 restantes durante la noche, garantizándoles el derecho a jugar, crecer y aprender en un ambiente seguro y amigable.

EL PROYECTO EN BREVE:

El proyecto tiene como objetivo ofrecer un ambiente de juego seguro y amigable para los niños de 5 a 13 años pertenecientes a las familias migrantes forzadas de Venezuela y a los migrantes internos que viven en los asentamientos pobres de Santa Fe, Bogotá.

EL PROYECTO EN NÚMEROS:

  • 25 hombres beneficiarios directos
  • 25 mujeres beneficiarias directas
  • 20 hombres beneficiarios indirectos
  • 50 mujeres beneficiarias indirectas

Objetivos de Desarrollo Sostenible: 2, 3, 4, 5, 10

Objectivos de Laudato Si’: 2, 5